La ausencia de un solo diente puede alterar el equilibrio de la masticación, provocar el desplazamiento de los dientes adyacentes y la extrusión del diente antagonista. Entonces, ¿la solución debería ser un implante o un puente?
1. Estado de los dientes adyacentes
Para un puente es necesario tallar los dientes sanos situados a ambos lados del diente ausente. Si estos dientes ya tienen empastes o coronas, el puente puede ser una opción; si están sanos, el implante permite conservarlos.
2. Volumen óseo
El implante requiere suficiente hueso. Si existe pérdida ósea, puede prepararse la zona con un injerto, lo que prolonga el proceso.
3. Duración
El puente suele completarse en 1–2 semanas; el tratamiento con implantes puede durar de 3 a 6 meses. En los casos adecuados pueden valorarse soluciones provisionales.
4. Vida útil
La vida útil media de los puentes es limitada y con el tiempo puede ser necesario renovarlos. Los implantes, con un mantenimiento y controles regulares, pueden durar muchos años; la duración varía de una persona a otra.
5. Higiene
El implante se cepilla como un diente natural y se usa hilo dental. La limpieza debajo del puente requiere cepillos interdentales.
La decisión es personal y se toma junto con la exploración; puede pedir cita de exploración en nuestra clínica de Haliç o de Pendik.